31 de mayo de 2009

Relato de un domingo diferente…

Comenzó el Metropolitano Master de Natación y participamos sólo Silvia Dreshel y yo. Aparentemente, los hombres de nuestro equipo están más tentados con los asados domingueros que con participar en los torneos. Ellos encontraron un asador fiel, Hernán “el vasco”, que apenas ingresó al equipo se autoproclamó asador oficial, ya que Salvador abandonó su puesto para dormir en los laureles de su primer asado que le salió espectacular. El encuentro fue en la pileta de nuestro club, nadaron un poco, se filmaron y más tarde a comer en el quincho al resguardo del frío!
Sin embargo, desde muy temprano, las mujeres partimos para Avellaneda hacia un nuevo desafío. La cita era en el Club Atlético Independiente a las 8.30 hs para el ablande y dar comienzo al torneo a las 9. Todo comenzó bastante puntual y organizadamente. Silvia nadó 50 mts mariposa y 100 mts libres, y yo, se puede decir que me tiré a los 200 mts de espalda… Es una prueba difícil para mí, sobretodo en pileta de 25 mts., pero quise correrla porque me gusta nadar espalda y nunca había nadado 200 metros de este estilo en una competencia. Comencé muy bien técnicamente pero tal vez, un poco desconcentrada, siempre temí en piletas cortas, perder la cuenta de las vueltas que debería dar, ya que como todos saben nuestra pileta es de 50 metros y es muy diferente nadar en una y otra. Como es habitual siempre antes de un torneo, nuestra entrenadora, la Sra. Laura Rosenberg, se ocupa de hacer una puesta a punto en los nadadores, y obviamente practiqué mucho las vueltas de espalda, pero fallé en los últimos 50 metros y quedé descalificada porque no alcancé a tocar la pared con los pies, calculé mal la vuelta y en un intento de seguir la carrera toqué la pared con las manos como para obtener un nuevo impulso y continuar. Seguí nadando y sabiendo que estaba descalificada y pensaba si tenía sentido seguir, mientras tanto, dí otra vuelta y llegué al final suponiendo en que aun me faltaban unos metros, de modo que dí otra vuelta hasta que el juez me paró con el silbato…. A esa altura ya me reía de mi misma, aunque debo reconocer que me dio un poco de bronca, pero fue una experiencia más y obviamente quedará pendiente para la próxima como un nuevo desafío.
Pero no todo fue frustración, Silvia tuvo un muy buen desempeño en ambas pruebas y casi al final de la jornada le entregaron sus bien merecidas medallas que obtuvo en el primer puesto de mariposa y un tercer puesto en los 100 metros libres.
Cuando llegué a mi casa almorcé, lavé los platos, y antes de deshacer el bolso con la malla, la toalla y las ojotas, agarré las llaves del auto y me fui a nadar, tal vez para descargar, o para justificar algo, no sé… Allí, en el agua, mientras jugaban en la Paternal Argentinos juniors y River, nadé, nadé y nadé sin pensar en nada. El partido terminó con un cero a cero, pero la natación obtuvo dos medallas…

María L. Abregú