
NOTAS
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Natación,
Aptitud Física y Aptitud Médica.
Debido
al luctuoso hecho sucedido en Diciembre de 2007, en el cual un nadador
de 16 años falleció luego de buscar una marca en un torneo
de Federados, me siento en la necesidad de escribir estas líneas
para tratar de clarificar algunos conceptos, esperando que sirvan para
todos aquellos que nos gusta el deporte.
Siempre hay que tener en cuenta las diferentes etapas del desarrollo del
ser humano para ver cuales son los problemas que el mismo puede tener,
aunque parece una verdad de Perogrullo no es lo mismo un niño de
4 años que uno de 8, a su vez no es lo mismo este último
que uno de 12, ni este con el de 16 ni con el de 20; lo mismo ocurre con
el de 30, 40, 50, 60, 70 y 80 años.
En un principio la gran exigencia es en la técnica, a medida que
se mejora en esta se empieza a nadar cada vez más. Todos los que
nadamos recordamos que hacer el primer largo en la pileta costaba un poco,
luego pasó a costar el ida y vuelta y después nos acostumbramos
a nadar cada vez más: esto es la Aptitud Física, que depende
del tiempo que uno le dedica al entrenamiento.
En los niños, cuando empiezan a nadar, que van a la escuelita,
con sólo consultar regularmente a su médico pediatra alcanza
para controlar su salud, pues en esta etapa las exigencias físicas
son bajas, pero a medida que avanzan en su entrenamiento y en su exigencia
es bueno mantener informado al pediatra, quien debería decidir
si son necesarios estudios más a fondo. Los estudios más
profundos seguramente deberán aparecer en los nadadores promocionales,
pues llegan a esta etapa normalmente a una edad en que están comenzando
los cambios hormonales, preparándose para la adolescencia, los
cuales muchas veces pueden producir efectos que son normales para esa
etapa del desarrollo, similares a problemas cardíacos como taquicardias,
soplos, que son debidos a la acomodación del organismo a los nuevos
picos hormonales, los que una vez estabilizado el equilibrio hormonal,
desaparecen.
Al final de la etapa promocional o cuando los nadadores se federan -en
general en este momento ya son adolescentes- y las exigencias de entrenamiento
son mayores, creo que es necesario, sin duda consultar no sólo
a su pediatra sino también a un Cardiólogo Infantil, explicándole
las exigencias físicas por su deporte. En este caso no sólo
el electrocardiograma es necesario sino que también es recomendable
hacer una Ergometría, que es un electrocardiograma de esfuerzo,
que se hace corriendo en una cinta o en una bicicleta fija, mostrando
así la real función cardíaca ante la exigencia de
una actividad física.
Todo esto no implica que no pueda suceder un hecho luctuoso como el de
diciembre, pero si es muchísimo menos probable que aparezca, pues
en la ergometría el corazón se expuso a su máximo
límite de esfuerzo por lo cual en ese momento se ve si hay fallas
que puedan inducir a un problema cardíaco. Con los adultos muchas
veces uno sabe de pacientes que se hicieron un electrocardiograma a la
mañana y están bien, pero a la tarde luego de una gran comilona,
subir unas escaleras, y/o una discusión en el trabajo aparece un
infarto que puede llevar a la muerte.
También en los adultos se debe hacer un control cardiológico,
el cual a medida que pasan los años debe ser más frecuente:
por ejemplo, entre los 20 y los 45 años generalmente con una ergometría
cada 5 años alcanza, entre los 45 y 55 cada dos años y luego
todos los años, aunque la frecuencia siempre depende de lo que
diga el cardiólogo pues en personas entrenadas con una vida sana,
los controles se pueden hacer con menor frecuencia.
Todos estos controles son los que dan la Aptitud Médica, que brindan
la información para saber hasta dónde uno se puede exigir.
Esta capacidad de estar en buena salud, lleva a que se pueda entrenar
más y a lograr una mejor Aptitud Física, que luego extiende
los límites de la Aptitud Médica, pues un corazón
entrenado tiene mayor capacidad de amoldarse a las exigencias.
Generalmente se cuida siempre el corazón pues es el órgano
más implicado en el esfuerzo físico, pero muchas veces ocurren,
principalmente entre los 30 y 40 años, muertes súbitas en
atletas, pues es el momento que ante una suba de presión se puede
favorecer la ruptura de un aneurisma cerebral, que es una malformación
de un vaso sanguíneo que tiene una pared mas débil, llevando
a una hemorragia cerebral. Esto último lamentablemente no tiene
aún una forma barata de prevenirse pues se necesitaría una
Resonancia Magnética para poder ver bien los vasos sanguíneos
de la cabeza, y este control sólo se hace en personas que genéticamente
corren ese riesgo; sin embargo, por suerte la incidencia de estos es muy
baja y no siempre llegan a la ruptura.
Espero haber aclarado algunas preguntas que surgieron luego de diciembre
pasado, como siempre quedo a disposición de todos los nadadores
y padres de los mismos para tratar de esclarecer cualquier duda o consulta,
siempre dentro de mis limitaciones, pues no soy cardiólogo, ni
deportólogo, solamente soy un médico al cual le gusta el
deporte.
El
Doc Sergio
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